05/07/2010

Propuesta Reglamneto sobre Informacion al consumidor en el Etiquetado

 

Durante los últimos meses se ha venido trabajando en el seno de la Unión Europea en una propuesta de Reglamento que próximamente establecerá una nueva regulación sobre la información al consumidor que debe figurar en el etiquetado de los alimentos. Recientemente, el Parlamento europeo se ha pronunciado sobre esta propuesta y se puede empezar a conocer como pueden quedar reflejados algunos aspectos importantes que va a tratar este reglamento, aunque la redacción definitiva del mismo tardará todavía unos meses y todavía pueden introducirse cambios en el mismo.

 

 

 

 

 

Durantte los últimos meses se ha venido trabajando en el seno de la Unión Europea en una propuesta de Reglamento que próximamente establecerá una nueva regulación sobre la información al consumidor que debe figurar en el etiquetado de los alimentos. Recientemente, el Parlamento europeo se ha pronunciado sobre esta propuesta y se puede empezar a conocer como pueden quedar reflejados algunos aspectos importantes que va a tratar este reglamento, aunque la redacción definitiva del mismo tardará todavía unos meses y todavía pueden introducirse cambios en el mismo. Entre otros aspectos, la propuesta del Parlamento prevé obligar a incluir en los envases el etiquetado nutricional de los productos:  Obligatorio para: energía, grasas, grasas saturadas, azúcares, sal, proteínas, hidratos de carbono, fibra y grasas trans naturales y artificiales.  Voluntario para: grasas mono-insaturadas, poli-insaturadas, polioles, colesterol, almidón, vitaminas y minerales y otras sustancias. Uno de los aspectos que más polémica había levantado entre la industria era la posible inclusión de un sistema de colores o “semáforo” para indicar el nivel de contenido en determinados nutrientes del alimento (sal, azúcar, grasa), algo que finalmente ha sido rechazado por el Parlamento. Otros temas que se contemplan en el texto analizado por el Parlamento son: o Inclusión de la GDAs (Cantidad diaria admisible) para aquellos nutrientes obligatorios (por 100 g/100 ml y por porción). Inclusión de la declaración “Necesidad diaria media de una mujer adulta de edad mediana. Su necesidad diaria personal podría ser distinta de la que figura aquí” o Información nutricional obligatoria en el Frontal del envase:  Obligación de indicar (de acuerdo al siguiente orden) la energía (Kcal), grasas (g), grasas saturadas (g), azúcares (g) y sal (g).  Además la indicación del contenido energético en kcal por 100 g/100 ml., deberá presentarse en la parte delantera inferior derecha del envase en un recuadro con un tipo de letra de 3 mm. Información obligatoria en la parte trasera del envase (BOP): Deberán indicarse en el orden siguiente y en formato de tabla la energía (en kcal), las grasas, grasas saturadas, azúcares y sal, proteínas, hidratos de carbono, fibra, grasas trans naturales y artificiales (por 100 g/100 ml y por porción). Se rechaza la posibilidad de facilitar la información nutricional sólo por porción. o Exenciones del etiquetado nutricional obligatorio: Para las bebidas alcohólicas; aguas minerales naturales; hierbas, aromas, especias, condimentos y mezclas de ellos; azúcar y azúcares nuevos; harinas de distintos tipos; alimentos en envases y recipientes cuya superficie sea inferior a 75 cm², etc. Otro de los aspectos polémicos en la tramitación de este Reglamento ha sido la indicación del país de origen, que en la versión aprobada por el Parlamento ha quedado como: o Obligatorio: Indicación obligatoria para la carne fresca, aves de corral, productos lácteos, frutas y hortalizas frescas, productos de ingrediente único y la carne, la carne de aves de corral y el pescado cuando se utilicen como ingredientes en alimentos procesados. o Cuando no se pueda determinar el origen se permite incluir la mención “origen no especificado” (“of unspecified origin”). En cuanto a la legibilidad del etiquetado, finalmente en la versión aprobada por el Parlamento no se fija un tamaño mínimo de letra y se enumeran diversos criterios (contraste, tipo de fuente, definición de líneas y caracteres, etc.,) que inciden en la legibilidad. Se propone que sea la Comisión Europea la que desarrolle (con la participación de los operadores y las asociaciones de consumidores) unas guías sobre legibilidad. Recordamos que una vez se adopte la Posición común (en primera lectura) de las tres instituciones comunitarias (Consejo/Parlamento Europeo/Comisión) implicadas en su tramitación, el siguiente paso es la tramitación en segunda lectura en el PE de esta propuesta, por lo que todavía pueden producirse cambios en el contenido final de este Reglamento hasta su publicación.